El diseño de los sistemas de ventilación
por impulsos e inducción de aire en parkings debe garantizar, entre otros
objetivos, condiciones de salubridad que eviten un exceso de concentración de
CO en el interior del aparcamiento.
El marco normativo
actual (DB HS-3) tan sólo fija los valores de concentración de CO a partir de
los cuales se debe activar el sistema de ventilación, diferenciándose únicamente
entre aparcamientos con presencia de empleados (50 p.p.m) y el resto de ellos
(100 p.p.m), y debiéndose garantizar en ambos casos un caudal mínimo de
extracción de 120 l/s por plaza.
Los citados
caudales de extracción responden a la necesidad de garantizar óptimas condiciones
de salubridad en las condiciones más críticas de concentración de vehículos –
por ejemplo en una posible retención de coches en la entrada/salida del
parking).





